Dicen que puedes decirle que “NO” a tu perro en cualquier situación y que entenderá perfectamente que tiene que parar de hacer lo que exactamente tú, no deseas que haga… Eso sí, con entrenamiento previo y a base de refuerzos externos…
Para nosotras esto es un simplismo más que deja a los perros como si fuesen seres básicos, como un robot al que activar o desactivar funciones para exigirles a nuestro antojo.
¿Qué opinas? ¿Te funciona?